La lucha contra la enfermedad y la muerte en 2018

La lucha contra la enfermedad y la muerte en 2018

La lucha contra la enfermedad y la muerte en 2018

Salud

La humanidad afrenta, un año más, la más cruenta de sus guerras. Esa que llevamos librando desde tiempo inmemorial: la guerra contra las enfermedades que conducen a la muerte.



La tasa de fallecimiento mundial es de 7,8 muertes anuales por cada mil personas. Eso se traduce en 56 millones de muertes. Solo de la mitad de ellas se conoce alguna causa.



Al margen del casi 10% de muertes debidas a accidentes o a la estupidez humana (es decir, a la violencia entre personas), las enfermedades crónicas  (no transmisibles) son las que causan el mayor número de fallecimientos en todo el mundo: nada menos que el 70% del total (del que tenemos información).



ENFERMEDADES CRÓNICAS NO TRANSMISIBLES



Estamos hablando de un grupo de enfermedades mortales compuesto por:



Enfermedades del sistema cardiovascular





  • Cánceres


  • Enfermedades neurológicas


  • Diabetes y enfermedades renales


  • Enfermedades respiratorias


  • Enfermedades digestivas


  • Cirrosis




 



Además de las pérdidas humanas (que es lo realmente importante), entre 2011 y 2025 este tipo de enfermedades provocarán pérdidas económicas que se cifran en 9 billones de dólares.



ENFERMEDADES INFECCIOSAS TRANSMISIBLES



Un segundo grupo de enfermedades, responsable también de la muerte de millones de personas pero de menor relevancia estadística que el anterior, sería el de las enfermedades infecciosas, entre las que destacan:



Las diarreas





  • Las infecciones respiratorias


  • Tuberculosis


  • VIH


  • La malaria


  • Otras enfermedades tropicales




Este segundo grupo de enfermedades representa, junto a las enfermedades neonatales, casi el 20% de las muertes que se producen en el mundo.



Muchas de las enfermedades de este segundo grupo se ceban especialmente con la población más desprotegida del planeta. La pobreza, la malnutrición, la falta de acceso a agua potable y las insuficientes medidas para protegerse de los contagios son el principal enemigo a batir para terminar con estas ‘pandemias’.



A LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES



En ocasiones la lucha contra algunas de estas enfermedades  se podría ganar si conseguimos el acceso universal a las vacunas o enfrentamos con decisión la ‘guerra’ contra los ‘diseminadores de la enfermedad’. Nos referimos a los vectores que transmiten muchas de estas enfermedades, dentro de los cuales destacan algunos insectos como el mosquito. La prevención de picaduras y mordeduras de animales que transmiten enfermedades es, a veces, la más efectiva solución contra ellas.



Al margen de esto, el mayor esfuerzo debe realizarse frente a esas enfermedades que llamamos ‘desatendidas’, por no decir ‘olvidadas’ o ‘ignoradas’. Si bien la inversión en investigación para estas enfermedades ha crecido en los últimos años, esta es… manifiestamente insuficiente.



Para avanzar en estos retos todo parece depender de:





  • Una mayor implicación de los estados desarrollados


  • Mayor inversión pública en investigación


  • Mayor compromiso para erradicar la pobreza, la insalubridad y os entornos de riesgo


  • Una mayor colaboración entre los gobiernos y las empresas farmacéuticas




Nadie dijo que fuera fácil, pero merecería la pena que se realizasen estos esfuerzos para atajar, en la medida de lo posible, lo que más debería importarnos: el dolor humano.

Sandra BulnesLa lucha contra la enfermedad y la muerte en 2018
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