Las virtudes de los collares

Las virtudes de los collares

Las virtudes de los collares

Estilo de vida

Haciendo un breve repaso por la historia de la joyería, vemos que algunas piezas brillan con más resplandor y fulgor que otras. Este podría ser el caso del collar. Como todos sabemos, dentro de la bisutería, los collares trenzados o de distintos tipos, tienen un papel muy importante, siendo símbolo de poder y riqueza para muchas civilizaciones. Para la mayoría de las personas, de hecho, lo primero que se les cruza por la cabeza cuando se les menciona la palabra “abalorios” o “joya”, es un collar. Los hay de diversos tipos: gargantillas, collares trenzados, con abalorios de piedras, de metales preciosos, y muchos estilos y variedades más.

Según datos recabados por investigadores, el collar puede tener una existencia más remota que otros elementos típicos de la joyería como el anillo o las pulseras, también hechos con diversos materiales y abalorios.  Se han encontrado hallazgos antiquísimos que atestiguan de su existencia desde el comienzo de la historia (o incluso, antes). Se han hallado sepulturas prehistóricas de la época paleolítica. En los casos más primitivos, los collares  estaban fabricados con conchas, como es en el caso de un descubrimiento que tuvo lugar en el territorio que hoy forma  Israel. También se han hecho hallazgos de piezas similares en la Cueva de las Palomas, en Marruecos, o cueva Blombos, en Sudáfrica, con unas cronologías que van más allá de los cien mil años de antigüedad en algunos de los casos.

Pero, ¿cómo es posible que el collar como elemento estético y decorativo haya subsistido tanto tiempo? Quizá se deba a su fuerza hipnótica y a su belleza atrapante. Otro motivo puede ser su variedad: collares trenzados, collares dobles, don distintos abalorios, etc. Para estudiar esta condición podemos citar algunos casos reconocidos. Así como hay diamantes famosos (como por ejemplo, el diamante Hope), también hay collares que merecen un apartado especial. Uno de ellos es el encontrado en Navafría; una necrópolis celtibérica situada cerca de Clares, un pueblo de España. En este yacimiento encontraron tres valiosas piezas hoy conservados en el Museo Arqueológico Nacional de España, en Madrid. Se trata del “Collar de la Sacerdotisa del Sol”; un collar hecho a partir de abalorios de arcilla que data del siglo sexto a. C.  

También en la Antigua Roma, los collares tenían un papel sumo, que incluso servía para identificar y “marcar” a las personas. Existían tres especies de collares trenzados; monile, torques y collare. Los collares llamados monile, eran  propios de las mujeres,  y se utilizaban no en público, sino en banquetes o danzas privadas que se realizaban en sus recintos. Por otro lado, los Torques y torquis eran los nombres de los collares que tenían un valor de premio: se distinguía con ellos a atletas y a gladiadores. También a los soldados. En cambio, el collare, la tercera designación para los tipos de collar, tenía un fin distinto: servía como un instrumento de castigo que se ponía especialmente a los esclavos que habían intentado escapar y habían sido atrapados otra vez.

Estas son tan solo algunas de las piezas encontradas que dan testimonio del papel fundamental en diversas culturas, y en distintos tiempos, del collar como adorno cargado de connotaciones sociales, económicas o incluso espirituales.

PandahallLas virtudes de los collares
posicionamiento en buscadores
Vive Sex Shop - Tienda online de Juguetes eróticos