Masaje erótico en Barcelona, el arte de recibir y dar placer

Masaje erótico en Barcelona, el arte de recibir y dar placer

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Estilo de vida

La idea de hacerme un masaje erótico Barcelona comenzó hacerse cada vez más tangible cuando empecé a leer un artículo que hablaba de las bondades o propiedades que pueden ofrecerte este tipo de parcticas que no solo son sexuales, sino que pueden impactar de manera positiva en tu vida íntima, social, laboral y hasta hacerte mejor persona.

Pensar que un masaje tenga tantas propiedades no es tan descabellado como parece. Mejor les hablo de mi experiencia y cómo mejoró mi vida, al menos en la parte sexual que es donde he podido ver los resultados de manera eficaz y eficiente, así empecé a sentirme, más efectivo en la cama a la hora de dar y recibir placer.

No sabía qué tantos miedos podía arrastrar conmigo desde la infancia, crecí en un hogar muy conservador, asistí toda la primaria y secundaria a un colegio Católico donde hablar de sexo era un pecado. Nunca recibí mayor información sobre cómo debe ser o no el acto sexual, qué es bueno o qué podría ser malo, ni siquiera sabía cómo utilizar un preservativo o que existían diferentes tipos de aceites, lubricantes, mucho menos sabia de juguetes eróticos.

Aunque lo bueno de no haber sabido tantas cosas es que cuando las aprendes puedes disfrutarlas al máximo y sacarle mucho provecho. Por ejemplo, no sabía que las mujeres y hombres poseemos zonas erógenas que no son más que zonas sensibles en el cuerpo humano que pueden excitarte, sin ser necesariamente los genitales como: los oídos, la cabeza, la boca, los ojos, la espalda, piernas y hasta las axilas, ¿lo puedes creer?

Mi vida sexual dio un giro de ciento ochenta grados, después de haber salido de aquel spa en Barcelona, donde una chica muy guapa me atendió con una sonrisa encantadora y me preguntó si era mi primera vez. ¿Mi primera vez? conteste con la misma pregunta, los nervios me estaban traicionando. Ella se sonrió y me invitó a ponerme cómodo mientras preparaba la sala de masajes.

Ese día pensé que solo recibiría masajes y tal vez podría haber algo más, pero jamás imagine que recibiría una clase extraordinaria de sexo y me refiero al sexo desde el punto de vista terapéutico. No sólo me sentí relajado, sino seguro de mí y de todas las cosas que puedo experimentar sin ejercer el acto sexual (coito). Si aún tienes dudas de ir por un masaje erótico, piensa en los beneficios y en todo lo que puedes aprender así como lo pude hacer yo.

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