Aún sigo sorprendido de cómo un color lo cambia todo

Aún sigo sorprendido de cómo un color lo cambia todo

Aún sigo sorprendido de cómo un color lo cambia todo

Diseño

Hoy os voy a contar la historia de un cliente, que nos llamó para pedirnos ayuda. Se mudaba a otra ciudad y necesitaba alquilar su apartamento lo antes posible.



Cuando vimos su casa por primera vez, nos quedamos un poco confusos,  pues a primera vista, la imagen era bastante buena, no solo por la decoración sino por la limpieza y olor.


Mi compañero y yo llegamos a la oficina, y empezamos a analizar todos los detalles de la visita, así como a discutir sobre las preguntas que hicimos a nuestro cliente, que por cierto se llama, David, y aprovechamos para darle las gracias por confiar en sensaciones HS.


Después de llevarnos más de dos horas debatiendo sobre cómo podríamos ayudar a David, decidimos que sería necesario volverlo a visitar, aunque esta vez desde otras perspectivas, seríamos posibles arrendatarios. Fue entonces cuando me quede un minuto en shock,  mi mente se despejó, y me di cuenta de cual era la causa por la que los visitadores no les convencía la vivienda.


El color de las paredes de la casa. A pesar de que la casa estuviera pintada con bonitos colores, estos no transmitían ni la frescura, ni la calma, ni la confianza, que son los que determinan que tu vivienda sea la elegida.


Nos pusimos a trabajar y apostamos por un color con el que si o si dariamos en el Blanco.


En el interior es recomendable usar el color blanco u otros tonos claros para conseguir los efectos deseados. Utilizamos el blanco roto para las paredes, y pintamos las puertas de blanco marfil. El resultado nos dejo sin palabras. Convertimos el apartamento de David, en unos de los pisos más bonitos con los que habíamos trabajado.


El resultado fue impresionante, hasta tal punto que el dueño, se pensó si finalmente alquilarla o no. 


De estos hace aproximadamente unos 6 meses, y si mi memoria no me falla, David me comentó que en una semana lo visitaron cuatro personas, y todos quisieron alquilarla, incluso algunos darían un poco más dinero si hacía falta.


La casa al final se la quedó un chico amigo de un conocido suyo.


 



Como se suele decir, dimos en el banco a la primera.

Luis MoralesAún sigo sorprendido de cómo un color lo cambia todo
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