Cómo cultivar semillas de marihuana correctamente

Cómo cultivar semillas de marihuana correctamente

Cómo cultivar semillas de marihuana correctamente

Agricultura

Por difícil que parezca, en realidad es un proceso muy sencillo, solo necesitas armarte de paciencia y trabajar con gran meticulosidad. Estas son dos cualidades fundamentales que tendrás que desarrollar si decides comenzar tu propio huerto de marihuana.



Lo primero que hay que tener claro antes de comenzar, es que no se deben plantar las semillas directamente en la tierra. Antes, estas semillas deben pasar por un proceso de germinación que te explico rápidamente para posteriormente pasar a la etapa del plantado: 



Una vez hayas comprado tus semillas en tu distribuidor autorizado, coloca varias servilletas de papel en un plato o cualquier utensilio de aspecto similar que puedas manejar y transportar fácilmente.



Humedece uniformemente las servilletas con un atomizador. Debes saber que basta con humedecerlas, no es necesario que queden totalmente empapadas. Cuando lo hayas hecho, ubica tus semillas en dichas servilletas y asegúrate de que cuenten con un espacio de separación suficiente como para no enredarse entre ellas cuando las raíces comiencen a brotar. 



El siguiente paso es colocar otra capa de servilletas sobre las semillas y repetir lo que anteriormente has hecho con el atomizador. Ya humedecidas las servilletas, envuelve el plato o lo que hayas tomado como base con plástico estirable. Este paso de envolver todo el material es de vital importancia porque de esta manera, ayudarás a mantener la humedad necesaria para que las semillas puedan germinar. 



Al cabo de cuatro o cinco días, ya todas las semillas deberían tener una pequeña raíz de unos cinco o seis milímetros de longitud aproximadamente. Llegados a este punto, ya las semillas están listas para ser plantadas. Procedemos entonces a ello:



Puesto que ya las semillas están listas para estar en contacto con la tierra, pero tienen un tamaño muy reducido, elegiremos un vaso o maceta pequeña para realizar un “primer plantado”. Es importante resaltar que debe evitar tocarse en la medida posible la raíz de la semilla, ya que están apenas naciendo y tienen una estructura muy débil. 



Con ayuda de una pluma o cualquier objeto semejante, cava unos pequeños agujeros del mismo diámetro de la pluma y con una profundidad tal que la semilla pueda quedar un centímetro por debajo de la superficie de la tierra.



Permíteme darte un pequeño consejo para la selección correcta de la tierra, ya que de esta depende en gran medida el crecimiento saludable de tus plantas. Asegúrate que no esté abonada, recuerda que tus semillas están aún muy pequeñas y puede que no estén preparadas para resistir el excedente de nutrientes que la tierra abonada contiene.



Planta las semillas cersiorándote que las raíces apunten hacia abajo y rellena con tierra los agujeros. Habiendo hecho esto, no queda más que esperar que las plantas comiencen a asomar sus primeras hojitas. "Este proceso debería tomar alrededor de 4 días y, durante este tiempo, la tierra debe mantenerse húmeda: ni muy mojada ni muy seca, solo húmeda" (fuente). 



Transcurrido el tiempo estimado, ya todas tus semillas deberían haber mostrado sus pequeñas hojas y ha llegado el momento de transplantarlas. Puedes elegir una maceta de mayor tamaño si tu idea es tenerlas en espacios interiores, o sembrarlas directamente en la tierra si lo que quieres es un cultivo exterior.



Sea cual sea el lugar que elijas, ten en cuenta que las plantas aún necesitan el cuidado necesario. No deben ser expuestas directamente al sol, esto podría quemarlas. En caso de tenerlas en el interior, basta con tenerlas en un lugar cálido iluminadas por un foco o cerca de una ventana donde pueda disfrutar indirectamente de la luz del sol. 



Por otra parte, si has decidido tenerlas en el exterior, es lógico que las plantas estén expuestas directamente al sol y esto es algo que tienes que solucionar. Lo más ideal es este caso es colocar sobre ellas una malla que les provea de sombra, generalmente las consigues comercialmente como “malla sombra o malla rafia”. 



Cuando hayas llegado a esta parte del proceso, has dejado atrás lo más complicado. De aquí en adelante solo debes cumplir con el regado constante. Para esto, recomiendo que utilices agua pura de manantial si quieres una planta saludable; regarlas con agua muy rica en sales, puede no generar los mismos resultados.

Andrea LópezCómo cultivar semillas de marihuana correctamente
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