Cómo elegir zapatos infantiles para cuidar los pies de los pequeños

Cómo elegir zapatos infantiles para cuidar los pies de los pequeños

Cómo elegir zapatos infantiles para cuidar los pies de los pequeños

Moda

Los niños suelen estar en constante movimiento, corriendo y saltando tanto en casa como en espacios abiertos. Para protegerlos, se debe seleccionar un buen calzado, que los ayude a moverse con facilidad, a la vez que garantiza la buena salud de sus pies.



Por esto, debes ser cuidadoso al seleccionar los zapatos infantiles de los más pequeños, debido a que un calzado inadecuado puede reflejarse en torceduras o malformaciones. Muchas veces, los padres dan más importancia a la durabilidad y la estética, olvidando la comodidad.



Los pies de los niños necesitan estar en un ambiente cómodo, en el que puedan terminar de desarrollarse adecuadamente. Por esto, te presentamos algunos consejos sobre cómo elegir zapatos infantiles, con la finalidad de cuidar los pies de los pequeños.



¿Qué tomar en cuenta al elegir los zapatos infantiles?



Una de las cosas que más preocupa a los padres en cuanto a los gastos de los niños, es que los zapatos deben cambiarse con mucha frecuencia. Es frecuente que a los pocos meses de haber comprado un par de zapatos de buena calidad, los chicos se quejen de que les molestan o les quedan chicos.



No es de extrañar, ya que el pie de los chicos suelen crecer hasta los 16 años aproximadamente, aunque no a la misma velocidad. Entre los 2 a 4 años, suelen cambiar de tallas cada 4 meses, para luego hacerlo más lento hasta los 7 años, cuando nuevamente se acelera el estirón de los pies.



Por tanto, hay que ser cuidadoso al seleccionar zapatos infantiles que garanticen un adecuado crecimiento del pie. En Que.es nos indican los factores a tomar en cuenta cuando se busca calzado para los niños, entre los cuales debemos destacar:



1. Forma y tamaño



Hay que ser cuidadosos con la talla del calzado infantil, ya que si eliges una que queda muy justa al niño, rápidamente los zapatos le molestarán. Además, el pie no tendrá suficiente libertad para moverse, lo que puede terminar causando lesiones o un mal desarrollo.



Tampoco puedes optar por una talla mucho más grande, puesto que no brindará un buen soporte o estabilidad. Lo mejor es irte por un tamaño que le quede ligeramente holgado, permitiendo que le sean cómodos por mayor tiempo.



En cuanto a la forma, opta por puntas redondeadas, en las que los dedos se puedan estirar con facilidad. Nunca elijas una punta estrecha, que mantendrá los dedos apretados o tacones altos, lo cuales aumentarán los riesgos de una caída y pueden afectar la buena postura del pequeño.



2. Flexibilidad y soporte



Muchos podólogos infantiles y ortopediatras, indican que un buen zapato infantil debe poder doblarse con una mano. Esto es sinónimo de una buena flexibilidad, que garantiza el movimiento y fortalecimiento del pie.



Asimismo, el zapato debe brindar buena estabilidad, por lo que la parte posterior debe contar con un contrafuerte, que garantice la adecuada postura del talón. Sin embargo, este no debe ser demasiado rígido cuando el pie del niño viene creciendo normalmente, recomendándose únicamente cuando se aprecian problemas de tobillos caídos.



3. Calidad de los materiales



Aunque el cambio frecuente del calzado de los niños puede llegar a afectar tu presupuesto, es importante que elijas zapatos de calidad. Lo primero es revisar las terminaciones y comprobar que no existan costuras salientes en el interior, que al rozar puedan causar daño al pie.



Igualmente, aprecia que la horma del zapato sea ancha, permitiendo que el pie tenga espacio suficiente en el interior. También debes fijarte en que el material sea transpirable, ya que puede ser muy incómodo para el pequeño sentir el sudor, que puede favorecer la aparición de hongos.



Otro punto a considerar es que los zapatos deben ser fáciles de poner, para que los utilice sin ayuda y estimular su independencia y confianza en sí mismo. La opción más práctica son los cierres de velcro o con cremalleras, que sean resistentes y de apertura sencilla.



4. Tipo de suela



Esto es algo que no debes descuidar, debido a que tiene gran influencia en la seguridad del calzado para el niño. La misma debe ser antideslizante, evitando así caídas cuando el niño corre o se desplaza por una superficie lisa o mojada.



El tener una suela con buen agarre, permitirá que el pequeño pueda explorar distintos sitios con mayor seguridad al momento de hacer actividades al aire libre. Por otra parte, la suela debe ser duradera y flexible, siendo las de goma una de las mejores opciones a seleccionar.

Rita AguadoCómo elegir zapatos infantiles para cuidar los pies de los pequeños
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