La mejor forma de conseguir tu coche propio

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Economía

Alquilar un coche es una de las alternativas que se ha convertido, con el pasar de los años, en la principal solución a los problemas de movilización que suponen la carencia o la dificultad de acceder a medios particulares; y que, usualmente, hasta cierto punto, los diferentes medios de transporte público no terminan por compensar.



¿Has pensado en alquilar un coche?



A la hora de realizar un viaje de negocios, al momento de recorrer una ciudad o en cualquier otra ocasión en la que necesitemos o deseemos trasladarnos a vuestra conveniencia y vuestro provecho. Alquilar un coche se ha transformado en la opción preferida por la mayoría de los individuos que, sin contar con un coche propio, defienden favorablemente y de manera positiva la notable comodidad que un coche de alquiler les ofrece, mientras emplean el menor de los tiempos estimados en sus recorridos y traslados.



En consecuencia de la inserción y la evolución del mundo digital a nuestra era, alquilar un coche, hoy día, es más simple y rápido que nunca. Pues existen diversas plataformas digitales encargadas de acelerar y facilitar gran parte de las gestiones requeridas, desempeñando como intermediarios útiles de aquellas agencias y empresas encargadas de los trámites administrativos.



Sí has optado por alquilar un coche, hay algunas opciones del mercado que debes conocer.



El Renting y el Leasing, las dos opciones de alquiler más habituales



Si has pensado en alquilar un coche, deberías saber que entre las opciones más habituales de contrato destacan, generalmente, dos muy pretendidas: el Renting y el Leasing. ¿En qué consiste cada una de ellas?



Si bien ambas opciones son formas de alquiler de coches a medio y largo plazo, el tipo de contrato y los objetivos, los propósitos, las intenciones y los servicios en él expuestos son los que “arremangan” la diferencia más apreciable.



El Renting, generalmente, te ofrece un contrato de entre 1 a 5 años de servicio. Además, esta forma de alquiler te brinda todos los gastos del coche a nombre de la empresa propietaria. Eso sí, todo esto a cambio de una cuota mensual estipulada dentro del acuerdo firmado. Estos gastos suelen ir desde las revisiones, el mantenimiento, las reparaciones y el cambio de neumáticos, hasta los costes del seguro y la gestión de multas, lo cual te aislará de algunas preocupaciones. Así mismo, en el renting se acostumbra a fijar una cantidad máxima de kilometraje coherente al tiempo de servicio. Usualmente esta cifra no supera los 10.000 o 20.000 kilómetros anuales. De superarse el kilometraje estipulado, al finalizar el contrato deberás pagar una cantidad de dinero extra a los arrendadores.



El leasing, en cambio, tiene una particularidad: los arrendadores del coche en cuestión transfieren la titularidad del mismo al beneficiario desde el principio. Esto, con el objetivo de que, finalizado el contrato, te quedes con el coche. La duración de un contrato de leasing oscila aproximadamente entre los 2 y 4 años de vigencia. Asimismo, al momento de elegir el leasing debemos tener en cuenta que dentro de la cuota mensual fija, determinada en el contrato a rubricar, no se encuentran ninguno de los servicios incluidos, caso contrario del renting. Finalizado el contrato, el leasing normalmente te ofrece tres opciones: comprar el coche, extender el contrato o solicitar un nuevo leasing con otro coche.



Alquilar un coche es una de las alternativas que se ha convertido, con el pasar de los años, en la principal solución a los problemas de movilización que suponen la carencia o la dificultad de acceder a medios particulares; y que, usualmente, hasta cierto punto, los diferentes medios de transporte público no terminan por compensar.



¿Has pensado en alquilar un coche?



A la hora de realizar un viaje de negocios, al momento de recorrer una ciudad o en cualquier otra ocasión en la que necesitemos o deseemos trasladarnos a vuestra conveniencia y vuestro provecho. Alquilar un coche se ha transformado en la opción preferida por la mayoría de los individuos que, sin contar con un coche propio, defienden favorablemente y de manera positiva la notable comodidad que un coche de alquiler les ofrece, mientras emplean el menor de los tiempos estimados en sus recorridos y traslados.



En consecuencia de la inserción y la evolución del mundo digital a nuestra era, alquilar un coche, hoy día, es más simple y rápido que nunca. Pues existen diversas plataformas digitales encargadas de acelerar y facilitar gran parte de las gestiones requeridas, desempeñando como intermediarios útiles de aquellas agencias y empresas encargadas de los trámites administrativos.



Sí has optado por alquilar un coche, hay algunas opciones del mercado que debes conocer.



El Renting y el Leasing, las dos opciones de alquiler más habituales



Si has pensado en alquilar un coche, deberías saber que entre las opciones más habituales de contrato destacan, generalmente, dos muy pretendidas: el Renting y el Leasing. ¿En qué consiste cada una de ellas?



Si bien ambas opciones son formas de alquiler de coches a medio y largo plazo, el tipo de contrato y los objetivos, los propósitos, las intenciones y los servicios en él expuestos son los que “arremangan” la diferencia más apreciable.



El Renting, generalmente, te ofrece un contrato de entre 1 a 5 años de servicio. Además, esta forma de alquiler te brinda todos los gastos del coche a nombre de la empresa propietaria. Eso sí, todo esto a cambio de una cuota mensual estipulada dentro del acuerdo firmado. Estos gastos suelen ir desde las revisiones, el mantenimiento, las reparaciones y el cambio de neumáticos, hasta los costes del seguro y la gestión de multas, lo cual te aislará de algunas preocupaciones. Así mismo, en el renting se acostumbra a fijar una cantidad máxima de kilometraje coherente al tiempo de servicio. Usualmente esta cifra no supera los 10.000 o 20.000 kilómetros anuales. De superarse el kilometraje estipulado, al finalizar el contrato deberás pagar una cantidad de dinero extra a los arrendadores.



El leasing, en cambio, tiene una particularidad: los arrendadores del coche en cuestión transfieren la titularidad del mismo al beneficiario desde el principio. Esto, con el objetivo de que, finalizado el contrato, te quedes con el coche. La duración de un contrato de leasing oscila aproximadamente entre los 2 y 4 años de vigencia. Asimismo, al momento de elegir el leasing debemos tener en cuenta que dentro de la cuota mensual fija, determinada en el contrato a rubricar, no se encuentran ninguno de los servicios incluidos, caso contrario del renting. Finalizado el contrato, el leasing normalmente te ofrece tres opciones: comprar el coche, extender el contrato o solicitar un nuevo leasing con otro coche.

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